- Pino macizo
En medio del recibidor o a un costado del salón, este aparador evoca la elegancia relajada de los espacios bien organizados. Tras sus puertas, caben desde la vajilla más preciada hasta mantas y papelería, mientras sobre su cubierta se despliegan plantas, libros o recuerdos de viaje. Su presencia no compite: acompaña y ordena, ayudando a clarificar la vida que se despliega alrededor. Es un invitado permanente, sencillo y cálido, que suaviza el paso y organiza sin imponerse.
Su silueta baja y rectangular se eleva ligeramente gracias a delicadas patas torneadas en forma de bola. La fachada exhibe dos puertas de marco robusto, embellecidas por paneles interiores de rejilla de caña calada, dejando entrever de forma sugerente el interior sin mostrarlo del todo. Los tiradores discretos, centrados, equilibran simetría y discreción. Un sobre continuo, con un sutil reborde, define el perfil superior, ideal para exhibir piezas personales.
Detrás de las dos puertas, el almacenamiento queda protegido y reservado, adaptándose a textiles, piezas de menaje o documentos según la estancia. Su función es doble: resguardar lo que no se desea a la vista y ofrecer una base sólida para objetos ornamentales o prácticos. El acceso centralizado simplifica el uso diario, y la ligera holgura inferior permite la limpieza bajo el mueble sin dificultad. Su altura favorece el alcance cómodo sin agacharse.
Dimensiones exteriores del mueble:
- Anchura = 90cm - Profundidad = 47cm - Altura = 90cm.
Composición del mueble:
- Estructura de pino macizo.
- Estructura en pino macizo
- Dos puertas delanteras de altura completa
- Paneles de rejilla de caña trenzada insertados en las puertas
- Pies bajos torneados tipo bola
- Tiradores redondos centrados en madera
- Perfil superior con ligero voladizo
Para mantener la armonía visual, elige organizar en su interior objetos de uso frecuente y reserva la cubierta para detalles que reflejen tu esencia: una lámpara baja, un ramo de flores frescas o una pila de libros especiales. Su tamaño contenido lo hace ideal como mueble central en entradas, junto a un sofá o bajo una ventana.