Desde 1996, nuestra pasión por los muebles que cuentan historias
Dos generaciones, una misma pasión por la madera y el trabajo bien hecho.
Hay muebles que se compran simplemente para ocupar un espacio. Y otros en torno a los cuales transcurre la vida: compartimos comidas, nos reunimos con amigos y guardamos recuerdos. En Uninterieur, esos son los muebles que nos interesan. Desde 1996, a lo largo de dos generaciones, defendemos una idea sencilla: un mueble debe enamorar a primera vista, resultar útil cada día y conservar su personalidad con el paso de los años.
No somos un simple almacén de muebles. Detrás de nuestra colección hay decisiones meditadas: las proporciones de un aparador, la altura de una barra, el tacto de una encimera, el tono que permite apreciar las vetas naturales de la madera. Sentimos especial predilección por el pino y el roble macizos, así como por los materiales que adquieren una hermosa pátina con el tiempo. En el fondo, lo que importa es que cada mueble encuentre su lugar de forma natural en su hogar.

Muebles creados para reunirse
A veces, todo comienza alrededor de una barra. Alguien se apoya, se dejan las copas sobre la encimera y la conversación cobra vida. Nuestras barras y muebles de bar están pensados para esos momentos, tanto en una vivienda como en un establecimiento. Una encimera de zinc cepillado, cobre o latón puede darles una personalidad completamente diferente. Detrás de la barra, nuestros muebles traseros de bar acogen botellas, copas y objetos elegidos con cuidado, mientras que las sillas, taburetes y bancos invitan a quedarse un rato más.
Prestamos esa misma atención a nuestros muebles para salones, comedores y espacios profesionales. Una mesa de comedor se convierte en el escenario de largas conversaciones y desayunos apresurados. Un aparador o bufé oculta los objetos cotidianos tras hermosas puertas. Las mesas de centro reúnen a las personas, los muebles de televisión mantienen los equipos discretamente ordenados y las librerías y vitrinas ofrecen un lugar para los libros, los objetos especiales y los recuerdos que nos gusta tener a la vista.
La cocina, el corazón vivo del hogar
A menudo hay luz en la cocina antes incluso de que se despierte el resto de la casa. Es un lugar donde preparamos, improvisamos y nos encontramos. Así hemos concebido nuestros muebles de cocina: piezas cálidas, prácticas y capaces de adaptarse al espacio, en lugar de imponerle sus propias limitaciones.
Hay quien prefiere comenzar con una de nuestras cocinas completas; otros diseñan su distribución con nuestros elementos y módulos de cocina. Los muebles para fregadero, con su fregadero tradicional de cerámica de estilo rústico, aportan un toque atemporal. Los aparadores y muebles de almacenaje guardan la vajilla y las provisiones, los muebles de pared despejan la encimera y las sillas, taburetes y bancos de cocina crean ese rincón donde siempre acabamos quedándonos un poco más.
Un lugar para cada momento del día
La casa también cuenta sus historias en los rincones más discretos. Nada más entrar, en el recibidor, una consola o un pequeño mueble auxiliar recibe las llaves, un ramo de flores o esos objetos que dejamos al llegar. En el dormitorio, una cama marca el estilo, las cómodas y muebles de almacenaje facilitan los gestos cotidianos y los armarios y roperos estrechos aportan presencia y espacio útil a partes iguales.
Y porque el hogar es también el lugar donde nacen las ideas, prestamos especial atención al despacho: escritorios en los que apetece sentarse, muebles de almacenaje para oficina que ayudan a trabajar con la mente despejada y sillas de oficina que acompañan esas horas dedicadas a crear, leer o sacar adelante nuestros proyectos.
Los detalles marcan la diferencia
La madera maciza no es un material perfectamente uniforme, y eso es precisamente lo que nos gusta de ella. Cada veta y cada matiz le confieren una personalidad propia. Prestamos atención a la selección de las maderas, a su adaptación a nuestro clima y a los usos previstos, así como a los acabados que ofrecemos. Siempre que es posible, damos preferencia a productos naturales, franceses o de otros países europeos, y cuidamos especialmente la protección de las superficies, sobre todo cuando están destinadas a entrar en contacto con alimentos.
A veces, solo faltan unos centímetros para que un mueble encaje exactamente en su sitio. Otras veces, un acabado, una distribución o una idea diferente lo cambian todo. Por eso también ofrecemos muebles a medida: para que cada proyecto se adapte a su forma de vivir, y no al revés.
Nos gustan los muebles que nunca nos cansamos de contemplar, pero, sobre todo, aquellos que disfrutamos utilizando cada día. Esa convicción nos acompaña desde 1996. ¿Y si su próximo mueble comenzara también una bonita historia?