- Pino macizo
Al entrar en una estancia dominada por líneas bajas y horizontales, este aparador de gran anchura se convierte en el punto de apoyo donde la vida cotidiana encuentra refugio. Allí, la vajilla especial tiene su lugar, los objetos de valor familiar se resguardan tras los paneles frontales y el hueco abierto invita a exhibir libros, cestas o elementos decorativos al alcance de la vista y la mano. Su silueta discreta acompaña los desplazamientos por el salón o el recibidor, haciendo fluida la circulación alrededor y guiando naturalmente la mirada hacia su presencia serena y práctica.
Su contorno rectangular, posado sobre un zócalo ligeramente elevado en las esquinas, compone un perfil robusto y sencillo. El frente se organiza en tres áreas verticales bien definidas, segmentando visualmente la fachada. Un gran nicho central, situado sobre un cajón horizontal discreto, abre un respiro a la composición y añade dinamismo al conjunto. Las manillas verticales marcan cada panel, aportando un ritmo visual inmediato. En el extremo derecho, una puerta revela estanterías interiores, ampliando la versatilidad del mueble.
Pensado como solución de almacenaje multifunción, el aparador reúne paneles para ocultar lo esencial, un amplio estante abierto y un cajón discreto que facilita la organización de los pequeños objetos del día a día. Las puertas abren hacia espacios interiores divididos en estantes, ideales para vajilla, juegos de mesa o textiles. El nicho central permite exponer piezas de uso frecuente o decorativas, mientras que el cajón guarda con discreción los enseres menos vistosos. El diseño de los tiradores y la base retranqueada facilitan el uso y la limpieza.
Dimensiones exteriores del mueble:
- Anchura = 180cm - Profundidad = 50cm - Altura = 78cm.
Composición del mueble:
- Estructura de pino macizo.
- Estructura rectangular baja y horizontal
- Frente compuesto por tres paneles verticales bien definidos
- Amplio nicho central abierto sobre cajón inferior
- Puerta lateral con estanterías interiores visibles
- Manillas verticales en los paneles frontales
- Base zócalo retranqueada en las esquinas para soporte y ligereza visual
En el comedor, sitúalo junto a la mesa para guardar mantelería y cubertería, dejando el nicho a mano para botellas o libros de cocina. En el salón, aprovecha la superficie para una lámpara o una serie de marcos, utilizando el estante abierto como expositor visual. Su base elevada permite limpiar cómodamente bajo el mueble o deslizar alfombras sin obstáculos.