- Pino macizo
En el corazón de la cocina, un armario alto puede marcar la diferencia: su altura esculpe la verticalidad y dinamiza la circulación alrededor de la zona de preparación. Este mueble, con su presencia discreta pero rotunda, invita a reestructurar los ritmos de la cocina. Su ancho controlado desbloquea opciones para rincones poco explotados; se convierte en pulmón de almacenamiento, cerrado pero al alcance de la mano, donde los víveres y utensilios encuentran refugio. Acoge fácilmente desde la despensa diaria hasta los accesorios menos vistosos, ofreciendo una frontera ordenada y elegante entre el ajetreo y la calma del espacio doméstico.
El diseño revela un perfil esbelto y rectangular, rematado por una cornisa que sobresale levemente y subraya su porte vertical. Dos puertas apiladas, enmarcadas por molduras sobrias y paneles encastrados, articulan su fachada. En el extremo izquierdo de cada uno, un tirador metálico insinúa la apertura ligera y fácil. Los laterales, también panelados, añaden continuidad y ritmo visual al conjunto. Una base corta, con patas de bloque discretas, eleva la estructura y sugiere ligereza visual pese a la considerable altura.
Cada una de las puertas esconde un compartimento generoso, pensado para satisfacer necesidades prácticas variando su uso según el momento: alimentos, electrodomésticos de cocina, vajilla o fruta pueden repartirse en función de la disposición interna y el acceso deseado. La compartimentación en dos zonas superiores e inferiores favorece tanto el almacenamiento de objetos voluminosos como la ordenación por frecuencia de uso. Las asas, cuidadosamente situadas, permiten manipular los accesos con fluidez, facilitando la integración en la rutina diaria de la cocina.
Dimensiones exteriores del mueble:
- Anchura = 80cm - Profundidad = 65cm - Altura = 200cm.
Composición del mueble:
- Estructura de pino macizo.
- Estructura alta y estrecha para aprovechar espacios limitados
- Dos puertas de panel macizo con tiradores metálicos en el lateral izquierdo
- Molduras y frentes encastrados de estilo tradicional
- Cornisa sobresaliente que corona el mueble
- Base discreta elevada sobre patas cuadradas
Ideal para ubicar junto a una zona de columnas o como pieza individual en un pasillo de cocina, racionaliza el espacio utilizado sin obstaculizar el paso. Se recomienda aprovechar su altura, ubicando en la parte alta aquellos elementos menos cotidianos y reservando la parte baja para lo de uso más habitual. Compleméntalo con iluminación puntual o cestas interiores para segmentar todavía más, si lo deseas.