La mesa acoge la vida diaria de manera natural; en la cocina o en el comedor, su presencia marca el ritmo de cada jornada. Por la mañana, se convierte en el punto de encuentro donde compartir el primer café; por la noche, amplia su superficie para que todos tengan su sitio durante las grandes comidas. Cuando las visitas se multiplican, un sencillo gesto revela un lugar extra sin alterar la armonía de la estancia. Su diseño sencillo y honesto acompaña con discreción, invitando a permanecer alrededor, a disfrutar de cada conversación y a saborear la comodidad de un espacio creado para reunir.
La silueta se apoya sobre cuatro patas cuadradas que se afinan delicadamente hacia el suelo, brindando una base serena y estable. El sobre rectangular, enmarcado mediante un juego de paneles ensamblados, exhibe uniones discretas y una línea de sobre con reborde suavizado. Entre el tablero y las patas se despliega un faldón sobrio, recto y funcional, atravesado en los extremos por pequeñas ranuras visibles, señalando el mecanismo extensible. Cada detalle refuerza una presencia equilibrada y versátil, adaptada tanto a ambientes clásicos como contemporáneos.
Gracias a su mecanismo extensible, la mesa permite modular la superficie según las necesidades. El propio sobre revela una unión longitudinal que facilita la inserción de una extensión, ampliando así la capacidad sin esfuerzo aparente. La ausencia de cajones o portas dirección la atención a la sencillez del acto de sentarse y compartir. La estructura generosa deja espacio cómodo para las piernas y facilita la circulación a su alrededor, invitando al movimiento fluido durante las reuniones o encuentros familiares.
Dimensiones exteriores del mueble:
- Anchura = 160cm - Profundidad = 90cm - Altura = 78cm.
Composición del mueble:
- Estructura de pino macizo.
- Mesa de comedor extensible rectangular
- Estructura en pino macizo
- Sobre de roble macizo
- Cuatro patas cuadradas ligeramente afinadas
- Faldón recto con ranuras para el mecanismo extensible
- Sin cajones ni puertas
Ideal para ubicar en el centro de un comedor o como pieza principal en una zona de vida abierta, la mesa ofrece suficiente espacio para acomodar de seis a ocho personas. Al planificar la disposición, reserva un perímetro generoso para sillas robustas, permitiendo aprovechar la extensión en celebraciones, sin sacrificar la comodidad ni la convivencia diaria.